La espiritualidad de Jesucristo

La espiritualidad de Jesucristo


Lucas 4:18-19


Si pretendemos practicar una espiritualidad cristiana satisfactoria, es preciso conocer primeramente la espiritualidad de Jesucristo, ya que ésta es la fuente y el modelo de toda espiritualidad cristiana.


A la espiritualidad de Jesús podemos aproximarnos desde varios caminos. Por ejemplo: ¿Cómo la espiritualidad de Jesús se arraiga en la experiencia espiritual de su pueblo?, o quizá otro camino podría ser: ¿Cómo se alimenta en el espíritu de los profetas de Israel y de los autores del Salterio la espiritualidad de Jesús?, posiblemente, otro camino pudiera ser hablar de la oración de Jesús, sus rasgos principales, su búsqueda del silencio y el recogimiento, etcétera.


Con todo, os propondría que nos aproximásemos, – en esta ocasión --, de manera resumida, a la espiritualidad de Jesús a través de tres miradas; a saber:


A) Una mirada al Espíritu Santo.


La Humanidad de Cristo con sus facultades humanas, espirituales, sensibles, y rodeada de las circunstancias sociales en que vivió, actuó siempre conforme le inspiraba el Espíritu Santo. Cristo es hombre perfecto pero a la vez es Dios perfecto, y su Humanidad está santificada por la unión con el Verbo de Dios, pero a su vez es también, aliento del Espíritu Santo, porque de su plenitud de vida divina habíamos de recibir todos los cristianos.


Así lo afirma Jesús, cuando él mismo se aplica la profecía de Isaías 61:1-2. “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor” (Lucas 4: 18-19). Los evangelistas nos dicen que fue concebido por el Espíritu Santo en el seno de la virgen María, y lleno del Espíritu Santo es llevado por impulsos al desierto de Galilea. Dios ungió del Espíritu Santo y de poder a Jesús de Nazaret, el cual recorrió el país llevando a cabo milagros y haciendo el bien, por cuanto Dios estaba en Él.


B) Una mirada al ser humano.


El texto anterior nos da la pista para considerar otro elemento, o manifestación de la espiritualidad de Jesús: su actuación humana y constante a favor de los hombres. Él mismo Cristo lo manifestó a los discípulos de Juan el Bautista: “Eres tu aquel que había de venir, o esperamos a otro? Respondiendo Jesús les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados y a los pobres es anunciado el Evangelio” (Mateo 11: 3-5).


C) Una mirada a su vida personal.


Pero no podemos olvidar como parte fundamental, la santidad de vida de Jesús, su vida personal, ejerciendo las virtudes que emanan de su santidad, y el cumplimiento de la voluntad del Padre hasta sus últimas consecuencias y, por si esto fuese poco, nadie pudo acusarle de pecado porque siempre, siempre, – repito – siempre hizo la voluntad del Padre que está en los cielos.


José Requena

6 Me gusta

Muchas gracias por el tema ! Bienvenido al foro de espiritualidad @Rookie

2 Me gusta

Excelente tema :pray:

2 Me gusta

wow Rookie hermoso tema!

2 Me gusta

Me encanta esta parte :pray:t3:

1 me gusta