Entre 1946 y 1948, médicos del gobierno de Estados Unidos infectaron deliberadamente con sífilis y gonorrea a más de 1,300 guatemaltecos. Las víctimas eran presos, soldados, pacientes de un hospital psiquiátrico e incluso huérfanos. Nunca dieron su consentimiento. Nunca supieron lo que les hacían.
El experimento lo dirigió el doctor John Charles Cutler, del Servicio de Salud Pública de Estados Unidos. El mismo médico que años después participaría en el tristemente célebre experimento de Tuskegee, en Alabama.
Una de las víctimas fue una mujer a la que solo conocemos como Berta, paciente de un hospital psiquiátrico. Cuando ya parecía moribunda, en lugar de tratarla, la reinfectaron. Murió días después. Su apellido nunca se registró.
Los documentos permanecieron ocultos durante décadas, hasta que en 2010 la investigadora Susan Reverby los sacó a la luz entre los archivos personales de Cutler.
Estados Unidos pidió perdón ese mismo año. El presidente Barack Obama llamó personalmente al presidente guatemalteco Álvaro Colom. Se prometió investigar y compensar a las víctimas. Esa compensación nunca llegó.
Los archivos no mienten. Solo esperan que alguien los lea.
En el ultimo video sale una sra que cuando tenia la edad de 6 la infectaron, cuando cumplio los 18 no le quisieron dar los papeles para que pudiese trabajar, ya es muy mayor, ojala logre cobrar parte de esa demanda