YA HICIERON LA PELICULA DE ESTA HISTORIA?

El 15 de noviembre de 1977, Megumi Yokota (横田めぐみ), una estudiante japonesa de apenas 13 años, salió de su escuela en la ciudad de Niigata después de terminar la práctica del club de bádminton. Caminó parte del trayecto acompañada por una compañera y, tras despedirse de ella a pocos cientos de metros de la costa del mar de Japón, desapareció.
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Megumi nunca llegó a casa. Su familia comenzó a buscarla esa misma noche y durante los días siguientes la policía desplegó un amplio operativo. Se investigaron accidentes, una posible fuga, un secuestro y otras hipótesis, pero no aparecieron testigos capaces de explicar qué había ocurrido ni pertenencias que indicaran adónde había ido.
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Durante casi dos décadas, sus padres, Yokota Shigeru (横田滋) y Yokota Sakie (横田早紀江), no supieron que su hija había sido llevada fuera de Japón.
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La explicación comenzó a emerger durante la década de 1990, cuando investigaciones japonesas y testimonios relacionados con antiguos agentes norcoreanos permitieron vincular su desaparición con una serie de secuestros cometidos por Corea del Norte. En 1997, la hipótesis de que Megumi había sido secuestrada por el régimen norcoreano pasó a hacerse pública y las autoridades japonesas terminaron concluyendo que había sido trasladada por la fuerza al país.
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Corea del Norte negó durante años haber cometido esos secuestros. Finalmente, el 17 de septiembre de 2002, durante una cumbre en Pyongyang, Kim Jong-il reconoció que agentes norcoreanos habían secuestrado a ciudadanos japoneses. Megumi estaba entre las víctimas reconocidas.
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Corea del Norte también ofreció una explicación sobre el motivo específico de su secuestro. Según la versión proporcionada a una delegación japonesa en 2002, un agente norcoreano se encontró con Megumi cuando regresaba de la escuela y, al considerar que existía el riesgo de que su presencia quedara expuesta, decidió secuestrarla para evitar ser descubierto. Pyongyang afirmó que el agente actuó de manera arbitraria y sin recibir una orden específica para llevarse a la adolescente. Esta es la versión proporcionada por Corea del Norte y no ha podido ser verificada de manera independiente.
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Junto con aquella admisión, Corea del Norte comunicó a la familia que Megumi había muerto.
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Según la información proporcionada por Pyongyang sobre su vida en el país, Megumi permaneció durante años en instalaciones especiales, estudió coreano y otras materias, se casó en 1986 y tuvo una hija al año siguiente, posteriormente conocida como Kim Eun-gyong (キム・ウンギョン).
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El hombre presentado como su esposo utilizaba el nombre Kim Chol-jun. Años después, análisis genéticos realizados con familiares de ciudadanos surcoreanos desaparecidos indicaron una alta probabilidad de que se tratara de Kim Young-nam (金英男), un surcoreano desaparecido en 1978 cuando también era adolescente y considerado por Corea del Sur víctima de un secuestro norcoreano.
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De confirmarse plenamente esa identificación, Megumi y Kim Young-nam habrían sido dos adolescentes secuestrados desde países diferentes que posteriormente formaron una familia en Corea del Norte.
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Las explicaciones norcoreanas sobre la supuesta muerte de Megumi, sin embargo, comenzaron a presentar contradicciones. Pyongyang afirmó inicialmente que había fallecido el 13 de marzo de 1993 debido a problemas relacionados con su salud mental, pero posteriormente surgió información incompatible con esa fecha.
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Corea del Norte modificó entonces su versión y situó su muerte en el 13 de abril de 1994. Su esposo declaró posteriormente que Megumi se había suicidado mientras recibía tratamiento en una institución médica.
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El Gobierno japonés rechazó esa explicación y señaló inconsistencias en la documentación entregada por Corea del Norte, entre ellas cambios en la fecha de fallecimiento, anomalías en registros médicos y documentos que no permitían reconstruir de manera convincente lo ocurrido. Una carta que inicialmente se atribuyó al esposo de Megumi y que mencionaba su muerte en 1993 fue posteriormente reconocida por él mismo como escrita por otra persona en su nombre.
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La controversia aumentó en 2004, cuando Corea del Norte entregó a una delegación japonesa restos cremados que aseguró pertenecían a Megumi.
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Las autoridades japonesas seleccionaron fragmentos considerados aptos para intentar un análisis genético y los enviaron a instituciones especializadas. Según los resultados obtenidos en Japón, los perfiles de ADN recuperados de las muestras examinadas no correspondían a Megumi.
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Japón rechazó entonces los restos como prueba de su muerte. Corea del Norte cuestionó los análisis y posteriormente también surgieron debates científicos sobre las dificultades de obtener ADN fiable de restos sometidos a altas temperaturas. El Gobierno japonés mantuvo, sin embargo, que la información proporcionada por Pyongyang no demostraba que Megumi hubiera fallecido.
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Con los años aparecieron también testimonios de antiguos agentes, desertores y otras personas que aseguraron disponer de información sobre ella, pero ninguno permitió establecer de forma independiente y definitiva qué ocurrió.
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Uno de los testimonios directos más importantes procede de Soga Hitomi (曽我ひとみ), otra japonesa secuestrada por Corea del Norte que regresó a Japón en 2002 y que había convivido durante un periodo con Megumi.
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La hija de Megumi también pudo ser localizada. En marzo de 2014, Shigeru y Sakie viajaron a Mongolia y conocieron finalmente a Kim Eun-gyong y a su familia. Fue la primera vez que los padres de Megumi pudieron conocer personalmente a su nieta.
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El encuentro, sin embargo, no resolvió la cuestión central sobre el paradero de su hija.
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Shigeru dedicó gran parte de su vida a reclamar el regreso de Megumi y de las demás víctimas japonesas. Murió el 5 de junio de 2020, a los 87 años, sin volver a verla.
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Sakie, que en 2026 tiene 90 años, continúa participando en actividades para exigir respuestas. El próximo 5 de octubre, Megumi cumpliría 62 años. Días antes de esa fecha, su madre volvió a dirigirle públicamente un mensaje pidiéndole que no se rindiera y que continuara creyendo que algún día podría regresar.
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Corea del Norte sostiene que Megumi murió en 1994. El Gobierno japonés considera que las explicaciones, documentos y restos proporcionados hasta ahora no demuestran de manera fiable su muerte y mantiene oficialmente su caso sin resolver.

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Que mal que los norcoreanos pueden hacer eso en Japón

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Gente terrible sin razonamiento normal

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Es uno de los favoritos líderes de Tron, el lider de Norcorea

Ahi tienen bien controlada a la gente

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