Aurora tenía un plan: crear “la mujer del futuro”, una mente brillante que revolucionaría

Hildegart Rodríguez Carballeira nació en Madrid en 1914. No fue producto del amor ni siquiera del romance. Su madre, Aurora Rodríguez, feminista radical, socialista y creyente en la eugenesia, había seleccionado al padre de basándose únicamente en sus rasgos genéticos, luego lo despidió después de la concepción. Aurora tenía un plan: crear “la mujer del futuro”, una mente brillante que revolucionaría la sociedad y llevaría a la humanidad a una nueva era.

Desde el momento en que Hildegart pudo entender el lenguaje, Aurora controló todos los aspectos de su vida. Horarios estrictos. Estudio constante. Libros memorizados. Idiomas dominados. Sin amigos. Sin juego. Sin infancia. Una preparación implacable para el destino que Aurora había trazado antes del primer aliento de su hija.

¿Y lo aterrador? Funcionó.

A los 4 años, Hildegart hablaba varios idiomas. A los 13 años, ingresó en la universidad para estudiar derecho. A los 18 años ya estaba impartiendo clases, escribiendo libros sobre política y reforma sexual, convirtiéndose en una de las jóvenes intelectuales más prominentes de España. Defendió los derechos de la mujer, la educación sexual y el cambio social progresivo. Incluso H.G. Wells, el famoso escritor británico, se interesó en su extraordinaria mente.

Hildegart se estaba convirtiendo en lo que su madre había soñado: brillante, influyente, imparable. Pero también se estaba convirtiendo en algo que Aurora no había planeado: su propia persona.

A medida que la fama de Hildegart creció, comenzó a tomar decisiones y a sostener sus propias opiniones. Comenzó a alejarse del control de Aurora, quien había invertido años esculpiendo su obra maestra y que no podía tolerar ni la grieta más pequeña en su creación.

La paranoia la consumió. Si Hildegart se independizara, todo el experimento se perdería. En la mente fracturada de Aurora, sólo había una solución.

En la noche del 9 de junio de 1933, Aurora entró en el dormitorio de su hija Hildegart y le disparó.

Esta historia inspiró “La madre de Frankenstein” de Almudena Grandes. En 2026 se impartirá un Taller de Lectura y Diálogo.

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Que gran historia la de este personaje…. Gracias por traerlo :face_blowing_a_kiss:

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Que mentalidad tan obseciva tenia esa madre…

Si, que malo que hayan personas asi….

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Mntes enfermas que se aferran a cierta idea…

Como Trump

La madre no supo dejar a su hija ser su propia persona

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Un egoismo descomunal…

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Quizo controlarla toda su vida

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