Desarrollaron una fórmula con bacterias no patógenas que sella fisuras del hormigón de hasta 4 milímetros

Anabela Guilarducci es investigadora de la UTN Santa Fe y Gabriela Paraje, de la Universidad Nacional de Córdoba. Juntas desarrollaron una fórmula con bacterias no patógenas que sella fisuras del hormigón de hasta 4 milímetros en menos de una semana.

El 60% de los fallos en estructuras de hormigón se deben a fisuras. La solución que crearon son bacterias “albañiles”: la fórmula aprovecha su capacidad natural para producir carbonato de calcio y liberarlo. Al poder sobrevivir en las condiciones extremas del hormigón, esas bacterias van rellenando las grietas hasta cerrarlas por completo. La reparación no contamina y es compatible con el material.

A partir del descubrimiento, junto al Conicet y la UNC, fundaron Calfix: la primera empresa de base biotecnológica de la UTN. Calfix está desarrollando un sellador y un aditivo para hormigones con esa propiedad. La patente está en trámite y será compartida entre la UTN, el Conicet y la UNC.

El proyecto fue impulsado por GridX, un “company builder” de biotecnología creado en 2015 en Argentina: el grupo toma proyectos científicos en etapas tempranas, aporta capital inicial y los conecta con una red de inversores para transformarlos en empresas. Ya fundó más de 90 startups en 8 países de Latam y su ecosistema reúne a más de 1000 bioprofesionales. Seleccionó la propuesta de Calfix entre proyectos de toda la región y, tras varias instancias de evaluación, decidió invertir y lanzar la compañía.

Hoy el desarrollo está en escala de laboratorio. El próximo paso es llevarlo a escala piloto, producir en volúmenes mayores y avanzar hacia la comercialización.

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