Con apenas cinco meses de vida, esta pequeña ave voló más de 13.500 kilómetros sin detenerse, una hazaña que dejó sin palabras a los científicos.
En octubre de 2022, una joven aguja colipinta sorprendió a los científicos al completar uno de los vuelos más extraordinarios jamás registrados. Con solo cinco meses de vida, emprendió su primer viaje migratorio desde el suroeste de Alaska hasta Tasmania, en Australia.
Durante 11 días y una hora, recorrió 13.560 kilómetros sin hacer una sola parada para comer, beber o descansar. Todo ese tiempo permaneció en el aire utilizando las reservas de grasa acumuladas en su cuerpo y orientándose gracias a su instinto, la posición del Sol, las estrellas y el campo magnético de la Tierra.
Lo más impresionante es que realizó esta travesía completamente sola, sin la guía de otras aves adultas. Los investigadores, que seguían su recorrido mediante un pequeño transmisor, quedaron asombrados al confirmar que había batido un récord de vuelo sin escalas.
La naturaleza demuestra una y otra vez que el tamaño no determina la grandeza.
Durante el funeral, este noble animal sorprendió al acercarse para despedirse, dejando en evidencia el profundo vínculo que compartía con su dueño. Un momento que tocó el corazón de todos los presentes.