Pues resulta que la “carrera” de ese mongoloide sin talento artístico fue apoyada e impulsada por un asqueroso tipejo perteneciente al Chavismo puro y duro de Hugo Chávez, de nombre Rafael Jiménez Dan , quien en su momento en el gobierno fue viceministro chavista y capitán del ejército venezolano.
Huyó como la ratota hipócritamente capitalista que es hacia los Estados Unidos en 2014 y donde invirtió más de 2 millones de dólares en “Rimas Entertainment LLC” , la firma que impulsó la carrera del mudo ese. Ahora con la captura de Maduro, genera incertidumbre y sospecha sobre el origen de los fondos $$ y vínculos con el régimen Socialista.
No es nada natural ni orgánico su crecimiento y exposición abismal en los últimos años, incluso en los Estados Unidos durante el gobierno de Biden. Su único fin es generar wokismo a nuestros niños y jóvenes, con principios de ideas asquerosas como el comunismo, la agenda de ideología de género y atentar contra las buenas costumbres y valores de la familia tradicional y el buen conservadurismo.
Además, de mezclarse intimamente con la wokista más grande de los Estados Unidos en la actualidad, la asquerosa Lady Gaga para así acercarse a un público más anglosajón cuyas ideas de derecha allá van en picada aparentemente, e imponer el mensaje socialista. No es nada coherente y casual su disque “admiración”, artística hacia ella:
Como se ve, todo es mera agenda política, impulsado por el algoritmo y sin que nada sea orgánico.