La leña representa el “combustible” de la actividad humana. El sábado simboliza el descanso en Dios. Entonces, “recoger leña” durante ese día significaría seguir alimentando el ego, el esfuerzo personal o el control, cuando el aprendizaje era precisamente confiar y descansar.
La “muerte” simbolizaría las consecuencias espirituales de vivir siempre desde el esfuerzo y nunca desde la confianza.
Solo le doy un contexto metafísico, como Goddard, Emmet Fox o algunos metafísicos suelen leer el Antiguo Testamento de forma simbólica.
Eso es algo que me dasagrada de ese libro, cada quien tiene su propia interpretación, en la ciencia 2 +2 son 4. Gracia por la explicación, yo me quedo con lo literal.
Y mas aun que en estos tiempos las personas se sigan dejando manipular a tal grado que se valen politicos corruptos hasta de ello para ganar elecciones.
Y no faltan lideres religiosos que se han dejado comprar con biblia en la mano que les a dejado mucha ganancia.
Lo que pasa es que la Biblia es UN sincretismo, por ejemplo la tormenta esa que mato a CASI Todo El Mundo, Buenos y malos, es una Copia de Gilgamesh, Adam es una Copia del primer hombre creado por los Anunaki, Admus, y asi.
la Biblia hebrea, el Nuevo Testamento, el Corán, el Libro de Mormón, etcétera— son estrictamente escritos humanos.
La Biblia hebrea, sobre todo, tiene cosas buenas y tiene cosas malas, porque demuestra exactamente lo que el ser humano es. Se encuentran verdaderas atrocidades, como lo ocurrido con Amalec o los madianitas, pero también hay cosas sumamente positivas, como en el caso de Proverbios, Salmos o Eclesiastés.
¿Por qué ocurre esto? Porque lo que está ahí son relatos humanos; no responden a una mente uniforme, sino a un pensamiento heterogéneo. En ellos convergen tanto la perspectiva de los sacerdotes como la de los profetas, los escribas y otros actores sociales que sostenían puntos de vista diferentes y a menudo contradictorios.
Por lo tanto, como siempre he dicho: la palabra de Dios no ha sido escrita. Todo lo que tú lees en estos textos son complejos relatos humanos, producto de su historia, sin ninguna clase de inspiración divina.