Muchas veces pensamos que la oración es solo hablar con DIOS
contarle nuestras preocupaciones y pedirle ayuda.
Pero la verdadera oración también es guardar silencio para escuchar su voz.
Jesús nos enseña que orar no es solo decir palabras, sino abrir el corazón.
Cuando permanecemos en la presencia de DIOS
con humildad y silencio,
Él habla al alma, da paz al corazón y guía nuestros pasos.
No ores solo para que DIOS
te escuche; ora hasta que tu corazón aprenda a escuchar a DIOS
1 me gusta

