âTodo lo ha sentido, todo lo ha sufrido, todo lo ha soportado, todo lo ha perdido, todo lo ha llorado. Es un error, sin embargo, creer que la suerte se agota y que se toca el fondo en ninguna situaciĂłn, cualquiera que sea. El que esto sabe ve en toda oscuridadâ.
âLa paciencia es la cosa mĂĄs dura para el espĂritu. Pero es lo mĂĄs duro y lo Ășnico que merece la pena aprender. Todo lo que es naturaleza, desarrollo, paz, prosperidad y belleza en el mundo, descansa en la paciencia; requiere tiempo, silencio, confianzaâ.
âAl cabo de los años he observado que la belleza, como la felicidad, es frecuente. No pasa un dĂa en que no estemos, un instante, en el paraĂsoâ.
âNunca estĂĄ uno libre; el que no estĂĄ atado a algo, no vive⊠Las verdaderas ataduras son las que uno escoge, las que se busca y se pone uno solo, pudiendo no tenerlasâ.
âLa sexualidad pierde su fuerza y su magia cuando se hace explĂcita, automĂĄtica, exagerada, cuando se convierte en una obsesiĂłn mecĂĄnica. Llega a ser aburridaâ.