NARCISO es una obra maestra del pintor academicista hungaro Gyula Benczur, realizada en 1881. Es quizas la mas bella y sensual representacion del mito sobre el hermoso joven cazador que se enamora de su propia imagen. A diferencia de otros artistas, Benczur captura al joven mitologico erguido, en una forma casi hieratica, dandole a su cuerpo la maxima expresion de la plastica, en una pose que evoca la danza clasica. La figura de Narciso surge desde un magistral claro-oscuro y queda iluminada resaltando con gran maestria y realismo la belleza de su rostro y de su torso escultural.
NARCISO esta atrapado en un ensuenio, en el se contempla en el espejo del agua, inclinado hacia su reflejo en una reverencia. Su rostro es un poema de prefeccion que lo hipnotiza. Sus ojos son dos luceros que destellan con sublime vanidad. Sus cabellos danzan al viento que le susurra alabanzas. En su mente es un dios, un titan de belleza que eclipsa al sol. El mundo se desvanece a su alrededor, solo existe el, su reflejo, su extasis, su encantamiento. El agua murmura su nombre y Narciso perdidamente enamorado de si mismo, abraza su delirio y sucumbe ante su inalcansable belleza.


