📿 OCTUBRE Mes del 𝑆𝑎𝑛𝑡𝑜 𝑅𝑜𝑠𝑎𝑟𝑖𝑜 🌸🪷

Durante el mes de octubre se nos invita a rezar el rosario solos o en familia. Esta práctica nos acerca más a Jesús y a María y nos permite recordar nuestro llamado de ser discípulos de Jesús imitando a María en su confianza en nuestro Padre Creador. El 7 de octubre la Iglesia celebra el día del Rosario .

¿Por qué el mes de octubre es el mes del Rosario?

El 7 de octubre de 1208, Santo Domingo de Guzmán recibió la visita de Nuestra Señora del Rosario . En su aparición le enseñó a rezar el Santo Rosario y le anunció las promesas para los que hicieran esta oración con devoción. … El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas alcancen la misericordia divina

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Dia 2

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DIA 3

El Secreto Admirable del Santísimo Rosario | Día Tres

Oración Inicial a Nuestra Señora.

¡Salve, María, amadísima Hija del Eterno Padre; salve María, madre admirable del Hijo; salve, María, fidelísima Esposa del Espíritu Santo; salve, María, mi amada Madre, mi amable Maestra, mi poderosa Soberana; salve, gozo mío, gloria mía, mi corazón y mi alma! Sois toda mía por misericordia, y yo soy todo vuestro por justicia, pero todavía no lo soy bastante. De nuevo me entrego a Ti todo entero en calidad de eterno esclavo, sin reservar nada, ni para mí, ni para otros.

Si algo ves en mí que todavía no sea tuyo, tómalo enseguida, te lo suplico, y hazte dueña absoluta de todos mis haberes para destruir y desarraigar y aniquilar en mí todo lo que desagrada a Dios y plantar y levantar y producir todo lo que os guste.

La luz de tu fe disipe las tinieblas de mi espíritu; tu humildad profunda ocupe el lugar de mi orgullo; tu contemplación sublime detenga las distracciones de mi fantasía vagabunda; tu continua vista de Dios llene de su presencia mi memoria, el incendio de caridad de tu corazón abrase la tibieza y frialdad del mío; cedan el sitio a tus virtudes mis pecados; tus méritos sean delante de Dios mi adorno y suplemento.

En fin, queridísima y amadísima Madre, haz, si es posible, que no tenga yo más espíritu que el tuyo para conocer a Jesucristo y entender sus divinas voluntades; que no tenga más alma que la tuya para alabar y glorificar al Señor; que no tenga más corazón que el tupo para amar a Dios con amor puro y con amor ardiente como Tú.

No pido visiones, ni revelaciones, ni gustos, ni contentos, ni aun espirituales. Para Ti el ver claro, sin tinieblas; para Ti el gustar por entero sin amargura; para Ti el triunfar gloriosa a la diestra de tu Hijo, sin humillación; para Ti el mandar a los ángeles, hombres y demonios, con poder absoluto, sin resistencia, y el disponer en fin, sin reserva alguna de todos los bienes de Dios. Esta es, divina María, la mejor parte que se te ha concedido, y que jamás se te quitará, que es para mí grandísimo gozo.

Para mí y mientras viva no quiero otro sino el experimentar el que Tú tuviste: creer a secas, sin nada ver y gustar; sufrir con alegría, sin consuelo de las criaturas; morir a mí mismo, continuamente y sin descanso; trabajar mucho hasta la muerte por Ti, sin interés, como el más vil de los esclavos.

La sola gracia, que por pura misericordia te pido, es que en todos los días y en todos los momentos de mi vida diga tres amenes: amén (así sea) a todo lo que hiciste en la tierra cuando vivías; amén a todo lo que haces al presente en el cielo; amén a todo lo que obras en mi alma, para que en ella no haya nada más que Tú, para glorificar plenamente a Jesús en mí, ahora y en la eternidad. Amén.

Día 3

Meditación.

Primera Decena

Excelencia del Santísimo Rosario en su origen y en su nombre la Rosa

  1. El Rosario comprende dos cosas, a saber: la oración mental y la oración vocal.

La oración mental del Santo Rosario es la meditación de los principales misterios de la vida, muerte y gloria de Jesucristo y de su Santísima Madre. La oración vocal del Rosario consiste en decir quince decenas de avemarías precedidas por un padrenuestro y terminadas por un gloria. Se meditan y contemplan las quince virtudes principales que Jesús y María han practica do en los quince misterios del Santo Rosario.

En la primera parte, que consta de cinco decenas, se honran y consideran los cinco misterios gozosos; en la segunda, los cinco misterios dolorosos; y en la tercera, los cinco misterios gloriosos. De este modo, el Rosario es un compuesto sagrado de oración mental y vocal para honrar e imitar los misterios y las virtudes de la vida, muerte, pasión y gloria de Jesucristo y de María.

  1. El Santo Rosario, compuesto en su fondo y substancia de la oración de Jesucristo y de la salutación angélica esto es, el padrenuestro y el avemaría y la meditación de los misterios de Jesús y María, es sin duda la primera oración y la devoción primera de los fieles, que desde los apóstoles y los discípulos se transmitió de siglo en siglo hasta nosotros.

  2. No obstante, el Santo Rosario, en la forma y método que lo recitamos al presente, sólo fue inspirado a la Iglesia en 1214 por la Santísima Virgen, que lo dio a Santo Domingo para convertir a los herejes albigenses y a los pecadores.

Ocurrió en la forma siguiente, según cuenta el Beato Alano de la Roche en su famoso libro titulado De Dignitate Psalterii. Viendo Santo Domingo que los crímenes de los hombres obstaculizaban la conversión de los albigenses, entró en un bosque próximo a Tolosa y pasó en él tres días y tres noches en continua oración y de penitencia, no cesando de gemir, de llorar y de macerar su cuerpo con disciplinas para calmar la cólera de Dios; de suerte que cayó medio muerto. La Santísima Virgen, acompañada de tres princesas del cielo, se le apareció entonces y le dijo:

-¿Sabes tú, mi querido Domingo, de qué arma se ha servido la Santísima Trinidad para reformar el mundo?

-Oh Señora, Vos lo sabéis mejor que yo, porque después de vuestro Hijo Jesucristo fuisteis el principal instrumento de nuestra salvación.

Ella añadió:

-Sabe que la pieza principal de la batería fue la salutación angélica, que es el fundamento del Nuevo Testamento; y por tanto, si quieres ganar para Dios esos corazones endurecidos, reza mi salterio.

El Santo se levantó muy consolado y, abrasado de celo por el bien de aquellos pueblos, entró en la Catedral. En el mismo momento, sonaron las campanas por intervención de los ángeles para reunir a los habitantes, y al principio de la predicación se levantó una espantosa tormenta; la tierra tembló, el sol se nubló, los repetidos truenos y relámpagos hicieron estremecer y palidecer a los oyentes; y aumentó su terror al ver una imagen de la Santísima Virgen expuesta en lugar preeminente, levantar los brazos tres veces hacia el cielo, para pedir a Dios venganza contra ellos si no se convertían y recurrían a la protección de la Santa Madre de Dios.

El cielo quería por estos prodigios aumentar la nueva devoción del Santo Rosario y hacerla más notoria.

La tormenta cesó al fin por las oraciones de Santo Domingo. Continuó su discurso y explicó con tanto fervor y entusiasmo la excelencia del Santo Rosario, que los moradores de Tolosa lo aceptaron casi todos, renunciaron a sus errores, y en poco tiempo se vio un gran cambio en la vida y las costumbres de la ciudad.

Oración Final a Nuestro Señor Jesucristo

Dejadme, Amabilísimo Jesús mío, que dirija a Vos, para atestiguaros mi reconocimiento por la merced que me habéis hecho con la devoción de la esclavitud, dándome a vuestra Santísima Madre para que sea Ella mi abogada delante de vuestra Majestad, y en mi grandísima miseria mi universal suplemento. ¡Ay, Señor! Tan miserable soy, que sin esta buena Madre, infaliblemente me hubiera perdido.

Sí, que a mí me hace falta María, delante de Vos y en todas partes; me hace falta para calmar vuestra justa cólera, pues tanto os he ofendido y todos los días os ofendo; me hace falta para detener los eternos y merecidos castigos con que vuestra justicia me amenaza, para pediros, para acercarme a Vos y para daros gusto; me hace falta para salvar mi alma y la de otros; me hace falta, en una palabra, para hacer siempre vuestra voluntad, buscar en todo vuestra mayor gloria.

¡Ah, si pudiera yo publicar por todo el universo esta misericordia que habéis tenido conmigo! ¡Si pudiera hacer que conociera todo el mundo que si no fuera por María estaría yo condenado! ¡Si yo pudiera dignamente daros las gracias por tan grande beneficio! María está en mí: Haec facta est mihi. ¡Oh, qué tesoro! ¡Oh, qué consuelo! Y, de ahora en adelante, ¿no seré todo para Ella? ¡Oh, qué ingratitud! Antes la muerte.

Salvador mío queridísimo, que permitáis tal desgracia, que mejor quiero morir que vivir sin ser todo de María. Mil y mil veces, como San Juan Evangelista al pie de la cruz, la he tomado en vez de todas mis cosas. ¡Cuántas veces me he entregado a Ella! Pero si todavía no he hecho esta entrega a vuestro gusto, la hago ahora, mi Jesús querido, como vos queréis la haga. Y si en mi alma o en mi cuerpo veis alguna cosa que no pertenezca a esta Princesa augusta, arrancadla, os ruego arrojadla lejos de mí; que no siendo de María, indigna es de Vos.

¡Oh, Espíritu Santo! Concededme todas las gracias, plantad, regad y cultivad en mi alma el árbol de la vida verdadero, que es la amabilísima María, para que crezca y florezca y dé con abundancia el fruto de vida. ¡Oh, Espíritu Santo! Dadme mucha devoción y mucha afición a María; que me apoye mucho en su seno maternal, y recurra de continuo a su misericordia, para que en ella forméis dentro de mí a Jesucristo, al natural, crecido y vigoroso hasta la plenitud de su edad perfecta.

Amén.

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Día 4

:prayer_beads: 31 CUENTAS, UN CAMINO HACIA JESÚS

Día 4/31 — La Presentación de Jesús en el Templo

María y José llevaron a Jesús al Templo y lo pusieron en las manos de Dios. :heart:

Este misterio nos recuerda que amar también significa aprender a confiar y entregar a Dios aquello que más queremos.

A veces queremos protegerlo todo, controlar cada situación y evitar cualquier sufrimiento. Pero la fe nos enseña algo diferente: cuidar con amor, sí; vivir con miedo, no.

:folded_hands: María y José nos enseñan que la confianza también es un acto de amor.

:sparkles: Jaculatoria:

“María, enséñame a confiar en Dios como tú lo hiciste.”

:open_book: «Llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor.»

Lucas 2,22

¿Qué necesitas hoy poner en las manos de Dios?

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Dia 6

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Estamos a 6 Maria

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==UNA REFLEXIÓN PARA CADA DIA DEL MES DE OCTUBRE==

DÍA 7

La Iglesia Católica dedica el mes de octubre a Nuestra Señora del Rosario, siendo específicamente la celebración de su día hoy.

A lo largo de la historia, la Virgen María se ha aparecido en múltiples ocasiones pidiéndonos que rezáremos el Rosario todos los días, como por ejemplo en Fátima. Por esa razón, hoy te sugiero que reces tú también un Rosario a la Virgen.Te invito además a que lo reces cada día del mes de octubre, respondiendo así a lo que nos pide la Madre de Dios

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A lo largo de la historia, la Virgen María se ha aparecido en múltiples ocasiones pidiéndonos que rezáremos el Rosario todos los días, como por ejemplo en Fátima. Por esa razón, hoy te sugiero que reces tú también un Rosario a la Virgen.Te invito además a que lo reces cada día del mes de octubre, respondiendo así a lo que nos pide la Madre de Dios

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Mes del Santo Rosario - Día 9*

Octubre es el mes que la Iglesia dedica especialmente a la Virgen del Rosario. Es el mes de pedir con insistencia y de no soltar el rosario, porque María nos lleva siempre a Jesús. Cada día del mes recordamos que el rosario es nuestra arma contra el mal y nuestro refugio de paz.

*El Rosario de hoy 9 de octubre?*

Hoy es *Viernes de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario*, celebramos a *San Dionisio y compañeros mártires*.

El Evangelio es de *Lucas 11, 15-26*

Jesús expulsa un demonio y algunos lo acusan de hacerlo con el poder de Satanás. Jesús les responde con mucha claridad:

Hoy el Señor nos recuerda que su poder vence todo mal. Cuando rezamos el rosario, dejamos que el dedo de Dios entre a nuestra vida y nos libere de tristezas, divisiones y tentaciones. No dejemos nuestro corazón vacío. Llenémoslo con María. San Dionisio nos enseña a ser valientes y firmes hasta el final.

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