!!! Oh que la shingada, siguen cayendo como moskas !!

Desgraciadamente hay gente que se alegró con su muerte.

Me acabo de enterar. Ha sido un golpe seco, de esos que duelen en el pecho y tardan en procesarse. El pasado 7 de julio de 2026 se apagó la voz de Jonathan Asdrúbal Valenzuela Andrade, ecuatoriano, apenas 40 años, el hombre que durante años dio alma, filo y trinchera a la página AteoDigital. Y aunque llegue tarde a esta despedida, no pienso dejar que su memoria pase en silencio.

La noticia ha causado una conmoción profunda entre quienes habitamos las redes desde el pensamiento ateo. Porque Jonathan no era solo un administrador de página, no era un tipo que soltaba una frase y desaparecía. Era un defensor acérrimo de lo más básico y lo más revolucionario que existe: el derecho a pensar. El derecho a no tener creencias religiosas, tan legítimo, tan humano y tan digno como tenerlas. El derecho a vivir sin persecución, sin insultos, sin discriminación y sin que te amenacen con castigos divinos por simplemente ejercer tu libertad de conciencia.

Y él ejerció esa libertad sin pedir permiso. Con nombre, con cara, con voz propia. Por eso fue blanco sistemático del fanatismo. Las amenazas le llovieron, los insultos también, como era de esperar de quienes no soportan que alguien cuestione sus castillos de fe con argumentos explícitos y críticas frontales al sistema religioso tradicional. Y aguantó. Siguió. Nunca se arrodilló.

Pero lo más repugnante de todo esto, lo que revuelve el estómago y deja al descubierto la miseria moral de algunos, es ver cómo, tras su muerte, no faltaron las hordas de fanáticos celebrando. Lo llamaron “castigo divino”. Se atrevieron a usar la palabra “blasfemia” como sentencia. También se han regodeado al decir que está “ardiendo en el infierno por no haberse arrepentido”. Qué asco. Qué profundo, abismal y repugnante asco. Gente tan miserable, tan podrida en su odio, que ni siquiera merecen que se les responda. No merecen que se les mire a la cara. No merecen un segundo más de nuestra atención. Solo les deseo una cosa: que un día pierdan definitivamente la fe religiosa que los envenena. Que abran sus ojos a la realidad y se den cuenta de que lo que hacen es demencial, infantil y ridículo además de inmoral. Y que su propia conciencia, si es que les queda algo parecido, los obligue a pedir disculpas por haber deseado a alguien lo peor sin justificación alguna. Sin una sola razón que no fuera su fanatismo ciego.

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Me quedo con eso…:clap::clap:

Morir no es una prueba de castigo divino. Pensar diferente, cuestionar y buscar respuestas desde la razón también forma parte de la libertad humana. Si Dios existe, su grandeza no debería medirse por cuánto castiga a quienes no creen en Él.

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Che boludo disfruta la vida !! Que ganais tratando de Desifrar que ES o que no ES concha tu madre!!! Disfruta y piensa que solo Pierdes el tiempo buscando algo Que no puedes entender gracias !!!