Del muro de mi amigo Ramon en Facebook:
“Los órganos falsos”. Hubo un tiempo en que en México se escuchaba de gente de otras nacionalidades latinoamericanas como algo muy lejano. Eso acompañado con el natural misterio de los atributos de esas diferentes culturas. Con el despertar del nuevo milenio y el surgimiento de nuevos vientos de cambio en el planeta, la fusión de razas y nacionalidades dió inicio. El sueño del libertador Simón Bolívar. Hoy día en mi ciudad natal de Hermosillo es común ver argentinos, cubanos, venezolanos, colombianos y catrachos, algo impensable solo décadas atrás. Con la migración de expatriados haitianos y dominicanos, llegaron prácticas religiosas y espirituales desconocidas hasta hoy para los mexicanos. Las prácticas de la simple brujería negra imperante en México se entrelazaron con el vudú y la santería imperantes en el Caribe para crear técnicas y rituales más poderosos, pero sobre todo más difíciles de detectar, por lo novedoso de su naturaleza. La gente perversa en México siempre acostumbraba a solicitar y pagar “trabajos” de hechicería negra a simples brujitas crackle crackle, las típicas “curanderas” de barrio que están en todas y cada una de las ciudades del país azteca. Hoy día, en ciudades como Tijuana, Mexicali, Reynosa, y otras más, han surgido “curanderas” que nada tienen que ver con la brujería, sino con el vudú y la santería, prácticas más siniestras y completamente desconocidas para los mexicanos. La envidia, el principal motor de los trabajos pagados a los practicantes de lo oculto, continúa siendo la mayor fuente de ingresos para éstos peones de la Oscuridad. Más gente está muriendo a destiempo. Más y más quimioterapias se declaran impotentes contra tumores incurables en personas relativamente jóvenes y saludables cuya partida no estaba marcada en el calendario de sus vidas. Más y más personas están cayendo a destiempo en sus tumbas como piezas de ajedrez sin que la ciencia médica pueda hacer nada por salvarlos. ¿Por qué algunos responden positivamente a quimioterapias y otros no? ¿Qué los diferencía? Existe en las prácticas del vudú y la santería algo conocido como implantación de órganos. Completamente desconocido por siglos en las prácticas de brujería en México hasta hace relativamente pocos años. Con ésta técnica, y bajo rituales específicos, se le implanta a la víctima uno o más órganos enfermos falsos. Por ejemplo, se le implanta un higado enfermo a alguien. Con el paso del tiempo, que puede ser de uno a siete años, la enfermedad traspasa la barrera de lo etéreo y pasa del cuerpo astral al cuerpo físico de la víctima. La persona va a tomarse una tomografía o resonancia electromagnética y le anuncian que tiene cáncer de hígado, siendo simplemente referido a un oncólogo para iniciar algún tratamiento. Después de incontables tratamientos, la persona es desahuciada y enviada a su casa a esperar la muerte. ¿Qué pasó? ¿Por qué su hígado no respondió satisfactoriamente a los intentos médicos? Aunque en algunos casos la respuesta está directamente relacionada con el estilo de vida de la persona o con el nivel de fortaleza de su sistema inmunológico, algunos no responden a los tratamientos por tener órganos falsos. El cerebro de la víctima se confunde y envía toda la medicina y todo su esfuerzo a curar las células del órgano falso, mientras el órgano físico y real se deteriora y los tumores continúan creciendo y multiplicándose. Llega el tiempo en que el órgano físico real falla y sobreviene la muerte. ¿Puede alguien tener dos órganos? En el mundo físico no, en el mundo espiritual sí. Como puede un brujo del vudú implantar un hígado falso, o un corazón falso, riñón falso, cerebro falso, etc? El protocolo es algo complejo, pero sobre todo requiere de materiales no muy fáciles de obtener. Para comenzar, requiere de un cadáver. Últimamente la profanación de tumbas en México ha alcanzado proporciones estratosféricas. Basta echar un vistazo a videos de Youtube que hablan sobre el tema para darse cuenta de que en los cementerios de México es rampante la profanación de tumbas con el fin de robar cadáveres. Los que han hecho su agosto son los sepultureros o veladores de panteones, quiénes reciben jugosas tajadas por cada cadáver extraído a deshoras de la noche por los profanadores de tumbas. ¿De dónde se puede obtener un hígado enfermo? Un vuduísta solo tiene que obtener una rata y alimentarla por 3 meses con nada más que azúcar para que el hígado de ese animal llegue a un nivel deplorable y con tumurosidades. ¿Dónde puede un vuduista obtener una rata grande? En cualquier alcantarilla o la puede comprar en una tienda de mascotas donde venden ratas para alimentar a serpientes Pitón que son utilizadas como mascotas por algunas personas. Los cadáveres que los santeros y vuduistas utilizan son por lo general de niños. Son más fáciles de extraer, de transportar y de manejar. Con un ritual del Vudú, donde se consagra el alma de la víctima a una de las entidades Líderes del mundo del Vudú, se transforma el cadáver en la víctima. O se pudiera decir al revés, se transforma a la víctima en ese cadáver. En su cara se pone la fotografía a colores de la cara de la víctima, como una especie de máscara. En el pecho se le pone un gafete con su nombre y fecha de nacimiento. Una prenda de la víctima ayuda, pero no es necesaria. Se procede a abrirlo, con bisturí y todo como si fuese una operación quirúrgica, y se le implanta el órgano falso enfermo. Hay mucho intercambio de sangre. La sangre utilizada es de algún animal doméstico como un gato, un perro, una gallina o incluso la sangre de un cordero. Los más atrevidos y que cobran mucho más caro utilizan sangre de un cuervo. Sellan la abertura con aguja e hilo quirúrgico y el cadáver es enterrado en algún lugar, en el corral de alguna casa por lo general rentada, cuyo dueño y posteriores inquilinos nunca sabrán de las practicas macabras que allí tuvieron lugar. El daño del órgano falso tarda mínimo un año en pasar al cuerpo físico de la víctima, quién, a menos que pueda detectar el daño y removerlo, inevitablemente morirá tarde o temprano. En Sonora existía una Hechicera Gris capaz de remover órganos falsos. Los Hechiceros Grises son los que trabajan tanto con las fuerzas de la Luz como con las fuerzas de la Oscuridad. Su nombre era Doña Petra, quién habita el Valle del Yaqui. Lamentablemente ella ya no puede atender pacientes por su avanzada edad y se ha retirado a labores del hogar. Aunque, si la paga es sustantiva ($2K dólares o más) ella accede a atender a alguien en persona, pero acompañada en todo momento por sus hijas pues su edad es muy avanzada. En Arizona, muy cerca de la ciudad de Tucson existe un Hechicero Blanco también capaz de remover órganos falsos quién probablemente pronto también se retirará por su avanzada edad. En el estado de Nuevo México hay varios, catorce para ser exactos. Algunos en edad avanzada, otros no. Pero ninguno de ellos se encuentra en ciudad grande sino en pueblos lejanos solo accesibles por carretera. Yo en el año 2014, mucho antes de mi elevación espiritual, viaje al Valle del Yaqui a consulta con Doña Petra, quién me removió un hígado falso que me había implantado una malvada Bruja. Desde entonces cesaron mis dolores e inflamación de mi hígado y volví a comer todo lo que me gusta hasta la fecha. Es cierto que, siguiendo su consejo, le bajé dos rayitas al alcohol. Pero todavía de vez en cuando me echo mis cuatro margaritas en las rocas hechas con Grand Marnier, Triple Sec y Tequila José Cuervo 1800 Añejado. La fusión de las razas y las culturas siempre tiene su lado positivo y su lado oscuro también. No puede México recibir con los brazos abiertos a los caribeños y sudamericanos y esperar que no se traigan consigo sus costumbres, tradiciones, gastronomía y prácticas religiosas. Es la enchilada completa. O me tomas o me dejas, como dice una canción de Mocedades. Pero sabiendo detectar los tentáculos del mal, uno puede mantenerse saludable y a salvo del flagelo más indetectable que afecta a la humanidad: la envidia. Bueno mis caros cuatro lectores, eso es todo por hoy en la clase de espiritualidad. Que disfruten su sábado nublado y que tengan un fantástico fin de semana. ¡Y no olviden cuidarse de los órganos falsos! ¡Hasta la próxima! ![]()
