¡Tráfico con tenazas! El embotellamiento rojo de la Isla de Navidad 

Cualquiera que escuche hablar de la Isla de Navidad, allá perdida en el Océano Índico, se imagina a Santa Claus en traje de baño bebiendo agua de coco. En realidad, el dueño absoluto del territorio es el cangrejo rojo (Gecarcoidea natalis). Estos crustáceos terrestres son caseros a más no poder; se la pasan todo el año escondidos en la comodidad de la selva australiana, huyendo del sol como oficinista asomándose a la ventana en lunes. Son bichos de bosque oscuro, de esos que pisan la arena y se sacuden las patas con desagrado. ![]()
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Sin embargo, cuando caen las primeras lluvias entre octubre y noviembre, a estos millones de ermitaños empedernidos les entra la urgencia incontrolable de ver el mar. El instinto de perpetuar la especie llama y de pronto organizan la marcha nupcial más multitudinaria del planeta. Machos y hembras abandonan sus madrigueras totalmente sincronizados, formando una alfombra escarlata viviente que avanza hacia la costa buscando romance. Es un spring break masivo, pero con caparazones y mucha más decencia pública. ![]()
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Para cruzar una isla llena de humanos sin terminar convertidos en puré bajo las llantas de un camión repartidor, los vecinos tuvieron que adaptarse. Las autoridades no se conforman con poner un par de señalamientos oxidados. Literalmente clausuran carreteras principales, excavan túneles subterráneos y levantan espectaculares puentes de cinco metros de altura exclusivos para las tenazas. Tienen mejor infraestructura vial para cruzar la calle de forma segura que muchas avenidas capitalinas en plena hora pico. ![]()
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Semanas después del idilio costero, la marea roja invierte su sentido. Tras liberar los huevecillos en el océano, millones de cangrejitos diminutos, del tamaño de la uña de un meñique, emergen del agua y marchan resueltos de regreso a la selva. Trepan paredes, tapan banquetas y tapizan el asfalto.
Poner en orden tantas patas requiere caminar de lado entre las teclas para no pisar la información recabada por su servidor, Cuauhtémoc Domínguez, con un agradecimiento firme y OBLIGATORIO a El Baúl de Antigüedades por prestarnos el visor biológico de sus archivos. Si usted gusta cruzar los puentes del aprendizaje sin quedarse atorado en el tráfico de la duda, camine con nosotros hacia los grupos El Portal del Saber y Curiosidades ortográficas. ¡Ahí las buenas ideas nunca se las lleva la marea! ![]()
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Fuentes orgánicas: Los registros de infraestructura vial y ciclos de reproducción de crustáceos terrestres están fundamentados en los reportes de conservación biológica de Parks Australia.

