¡Peces con pulmones y siestas de lodo: El secreto del resuello acuático! 

Si usted cree que para ser un pez hecho y derecho solo se necesita saber nadar de muertito y tener cara de que no rompe un plato, lamento decirle que la biología marina tiene más trucos bajo la manga que un mago de feria en quincena. Uno jura y perjura que los peces son los únicos seres que no necesitan preocuparse por el recibo del aire, pero fíjate, fíjate, fíjate que estos amigos necesitan oxígeno con la misma urgencia que uno necesita un café el lunes por la mañana. La diferencia es que, mientras nosotros inflamos los cachetes como Kiko, la mayoría de ellos usa sus branquias para colar el agua y sacarle el provecho gaseoso, un sistema que ya quisiera cualquier marca de filtros para cafetera.
Pero como en toda buena familia siempre hay un pariente que quiere hacer las cosas de modo diferente, hoy le presento al pez pulmonado. Este bicho, que habita en Australia, África y Sudamérica, decidió que las branquias eran muy de la década pasada y se mandó a hacer un par de pulmones para tomar aire directamente de la atmósfera. ¡No contaban con su astucia! Resulta que estos ejemplares son verdaderos fósiles vivientes que se quedaron con las ganas de salir del agua cuando sus primos prehistóricos decidieron que la tierra firme era el lugar ideal para poner un negocio de bienes raíces.
Lo más increíble de este animalito no es que use esnórquel natural, sino su técnica de supervivencia digna de un spa de lujo pero con presupuesto de ciénaga. Cuando el sol se pone bravo en verano y las charcas se secan, el pez pulmonado no se pone a llorar por falta de líquido. ¡Para nada! El muy pícaro se entierra en el fango blando y húmedo, se envuelve en un capullo de moco (que suena feo pero es muy práctico) y se pone a respirar aire puro mientras espera que Tláloc se acuerde de mandar la lluvia. Se sabe de algunos que han pasado cuatro años viviendo enterrados, demostrando tener más aguante que un estudiante en semana de exámenes finales.
Entender por qué la naturaleza a veces nos saca la lengua con estas rarezas es una labor que su servidor, Cuauhtémoc Domínguez, disfruta investigar, dejando un agradecimiento OBLIGATORIO a El Baúl de Antigüedades por facilitarnos los registros científicos para no andar patinando en la superficie de la ignorancia. Este reporte se nutrió de estudios sobre biología evolutiva y registros de zoología de vertebrados de instituciones dedicadas a la vida silvestre. Si a usted le gusta que la información no se le resbale de las manos y que su ortografía siempre nade a favor de la corriente, la invitación está puesta para sumarse a los grupos El Portal del Saber y Curiosidades ortográficas. ¡Acá el conocimiento siempre respira profundo! ![]()
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