Un joven decidió no resignarse al calor sofocante de la playa y llevó la creatividad al siguiente nivel: construyó un peculiar “aire acondicionado portátil” que carga en la espalda. Con tubos, una estructura de madera y un sistema improvisado, su invento busca enviar aire fresco directamente a su rostro mientras camina bajo el sol.
Aunque para muchos parece una idea extraña o incluso exagerada, otros lo ven como un ejemplo de ingenio frente a las altas temperaturas. El curioso dispositivo no tardó en hacerse viral en redes sociales, donde miles de usuarios debaten si se trata de una genialidad… o simplemente de una locura ingeniosa.